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Los americanos |
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Leído 224 veces desde: 01-06-2008 |
Robert Frank : Los americanos |
Por Ramón Moratalla.
La permeabilidad sensorial que existe entre los universos de la música y la imagen es un fenómeno que, a estas alturas, no necesita demostración. La música que nos sugieren determinadas imágenes o las imágenes que “vemos” a través de cierta música dan fe de las sinestesias o “errores” sensoriales que nos provocan estos dos mundos en permanente interacción y que se fusionan en lo que se ha dado en llamar, desde la época de los maestros soviéticos, el “arte total”: el cine.
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Esta innecesaria explicación viene a cuento, y no es que queramos justificar con excusa alguna –o sí-, el hecho de hablar de imagen en una revista predominantemente musical, de un acontecimiento cultural de primer orden en nuestro país y que, creemos, no podemos pasar por alto.
Se trata de la edición por vez primera en España de la “Biblia” de los libros de fotografía: Los americanos de Robert Frank. Un libro mítico en la Historia de la Fotografía, que ejerció una influencia decisiva en este medio y en infinidad de jóvenes fotógrafos, no sólo norteamericanos. Y se publica ahora, en este culturalmente desvalido país, con ¡50 años de retraso!, eso sí, gracias a la siempre encomiable labor editorial de La Fábrica, entidad-galería-editorial dirigida por Alberto Anaut, organizadora del PHOTOESPAÑA (PHE) y editora de la revista Matador y de la Biblioteca de Jóvenes Fotógrafos, entre otras actividades.
Este retraso inconmensurable no tendría mayor importancia en un libro de fotografías, que se supone que son un lenguaje universal, si no fuera por el pequeño detalle de que una parte no menos importante del libro es la maravillosa prosa epiléptica de Jack Kerouac, cabeza visible de aquella isla de rebeldía y creatividad que fue la Generación Beat, y que nos presenta, en forma de prólogo iluminador, el mundo de sombras que viene a continuación. El retrato americano de ese otro “on the road”, Robert Frank.
Por lo tanto, se trata de la primera oportunidad que tenemos los hispanohablantes de disfrutar de la fascinante musicalidad que se desprende de la prosa de este poeta “beat” en relación con el retrato políticamente subversivo que Frank realizó sobre la América profunda.
Robert Frank, bajo la sombría influencia de Bill Brandt, y desdeñando la precisión formal de su amigo y maestro Walker Evans, abandona su trabajo fijo en Harper’s Bazaar, Life, Fortune,…se echa su pequeña cámara al hombro y se pone en el camino. El legado de este viaje resulta ser un retrato del “real american way of life” donde no caben los “instantes decisivos” de Cartier-Bresson, otro “beat” que pasó las convenciones americanas por el tamiz de su exquisito rigor geométrico. Para Frank, cualquier instante cotidiano es importante como extensión poética de su mirada personal. El momento decisivo no lo generan las formas, sino el sentimiento interno que atrapa ese instante de duda, de desequilibrio, de humanidad.
Sus fotos son sólo luces y sombras, las sombras que una sociedad en constante reinvención va dejando esparcidas en la carretera, tres años antes de la publicación de “On the road”. El desenfoque es una parte del lenguaje, el encuadre “accidental” incluye los inquietantes vacíos deshabitados. La gente no ríe, no llora, son apenas siluetas que miran a puntos indefinidos. Una sociedad que se busca a sí misma y no se encuentra. En fin, la realidad misma descrita con minuciosidad desde una mirada virgen. Una mirada que cambiaría la “visión subjetiva” de la fotografía más objetiva, la documental.
Por todo esto, y como segunda excusa para incluir el reconocimiento a este trabajo entre estas páginas, baste comentar que la mirada de Robert Frank forma parte indiscutible de la cultura popular del siglo XX, si es a esto a lo que nos queremos referir cuando pronunciamos la palabra “Folk”.
“Robert Frank, suizo, discreto, amable, con esa pequeña cámara que levanta y dispara con una mano, se tragó un triste poema desde la misma América y lo pasó a fotografía, haciéndose un sitio entre los grandes poetas trágicos del mundo”.
(Jack Kerouac) |
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Ramón Moratalla |
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| Más información sobre el tema en imprescinidible video sobre Los americanos de Robert Frank. |
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