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Isabel Grañeda y Manuel Segovia: "Tenemos que poner en valor nuestras tradiciones" No existen muestras de sonido disponibles
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Isabel Grañeda y Manuel Segovia: "Tenemos que poner en valor nuestras tradiciones" |
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Leído 218 veces desde: 09-02-2010 |
Folkinvierno : Isabel Grañeda y Manuel Segovia: "Tenemos que poner en valor nuestras tradiciones" |
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En pleno festival Folkinvierno 2010, que se celebra en Las Rozas (Madrid), tenemos la oportunidad de hablar con Isabel Grañeda, Concejala de Cultura de esta localidad y responsable del nacimiento de esta cita. La acompaña Manuel Segovia, su coordinador artístico. Folkinvierno llega este año a su séptima convocatoria, marcando algunas diferencias con otros festivales: se celebra en pleno invierno y en una sala con condiciones envidiables. Además, el festival no sólo se nutre de conciertos, sino que se complementa con cursos y talleres.
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Pregunta: ¿Qué relación personal tienes con la música, en especial con la música folk?¿Cuáles son tus gustos musicales?
Isabel Grañeda: La relación que tengo con la música folk es de infancia. Donde yo nací, un pueblecito de la Sierra de Gredos, todavía se siguen haciendo las rondas, se siguen cantando las canciones típicas del pueblo. A mis hijos les he dormido con eso, y con eso me han dormido a mí de pequeña. Lo he vivido siempre; íbamos allí en verano y a partir de ciertas horas de la noche nos íbamos a rondar. De hecho, en este pueblecito ahora existe una asociación cultural para recopilar todo eso. Tanto por parte materna como por parte paterna, somos de pueblos castellanos donde se ha vivido mucho esas tradiciones. No quiero que se pierda eso que me ha hecho disfrutar mi infancia y que tanto me ha enseñado, porque toda la música de raíz tiene una base importantísima y un fondo pedagógico, de enseñar y de transmitir cultura. Mi relación con la música folk es esa, las raíces con las que yo me crié. Me gusta mucho también la música de cantautor, la música que me comunica algo y la música clásica para relajarme. También me gusta mucho la música en mi propia lengua, la que entiendo y puedo ver su doble matiz, pero la música que más me gusta es la de autor.
P: Que al final tiene mucho que compartir con la música folk…
IG: Sí, porque la música folk habla más de las raíces, de otras épocas y otros momentos. Ahora una persona que me gusta muchísimo es Fito, de Fito y Fitipaldis, porque considero que es un cantautor urbano, que cuenta lo que estamos viviendo, pero desde dentro. Lo último que ha sacado, “Antes de que den las diez”, es genial, es como si dijera “ahora me puedo permitir cualquier cosa, porque ya soy viejo”. Me gusta eso, la música que sale de dentro y que me transmite algún mensaje.
P: ¿Cómo surgió la idea de hacer el festival?
IG: Cuando me ofrecieron ser Concejal de Cultura, al principio pensé que era una desgracia llegar a un departamento sin mucho contenido. La suerte es que lo he podido llenar de lo que yo consideraba que debía ser la cultura en un municipio. La vida me daba la oportunidad de llevar a cabo desde la administración pública todo aquello en lo que yo había creído. En el camino me encontré con Manuel Segovia, que estaba haciendo lo mismo desde hacía años, desde el ámbito de la recuperación de músicas. Nos sentamos y vimos que era un proyecto que podía salir bien y al que podíamos aportar mucho, él desde el conocimiento desde dentro y yo más como ciudadana y espectadora.
“ Es una iniciativa muy interesante hacer el festival en lugares que además se abren al ciudadano, no solamente a la música clásica, sino también a la música tradicional”
P: ¿Cuenta Folkinvierno con más apoyos dentro del consistorio?
IG: Folkinvierno cuenta con todos los apoyos dentro del consistorio. Es algo que todo el mundo respeta muchísimo, lo apoyan mucho y lo consideran como una de las actividades anuales más importantes dentro de este municipio.
P: ¿Y cuál ha sido la reacción de los paisanos, de los vecinos?
IG: La gente está muy contenta con Folkinvierno, ya es algo muy conocido y los ciudadanos del municipio lo consideran como algo suyo.
P: Aparte de los conciertos en la sala, ¿habéis pensado alguna vez en sacar la música a la calle?
Lo hemos pensado, el problema es la época del año. Sería interesante, pero en invierno es complicado sacar nada a la calle, por eso preferimos volcarnos en el interior. Por otra parte, la música folk no se ha dado en el espacio interior. Se le daba un gran espacio de masas, pero no se le daba el espacio interior de un auditorio.
Manuel Segovia: Una de las características de Folkinvierno es que disponemos de un auditorio, que nació para la música clásica y se ha convertido también en un espacio para la música tradicional, para la música de raíz.
IG: Por aquí ha pasado gente reconocida dentro del mundo del folk que nunca había tocado en un auditorio, y les ha gustado, porque además tenían ganas de trabajar dentro de un espacio dedicado a la música exclusivamente, con un aforo pequeño.
MS: Es una iniciativa muy interesante hacer el festival en lugares que además se abren al ciudadano, no solamente a la música clásica, sino también a la música tradicional, a la música de Folkinvierno.
IG: Otra cosa que ha gustado mucho a los ciudadanos es poder acudir al taller por la mañana. Cuando contratamos a los grupos, siempre les decimos que tienen que dar un taller, porque no queremos que hagan un concierto más, sino que puedas asistir y sepas de dónde ha salido ese instrumento o por qué ha llegado ese grupo a ese tipo de música.
“ Folkinvierno trae a los grandes, pero también trae a los poco conocidos y a los que están empezando, porque ése era uno de nuestros proyectos: ayudar a la gente que comienza “
P: Sin embargo, ¿no creéis que los precios de las entradas pueden evitar que la sala se llene en algún momento?
IG: No considero caros los precios de las entradas para el aforo que hay, que es de 600 butacas. Si tuviéramos un aforo de dos mil butacas, se podría rebajar. De hecho, Folkinvierno siempre pierde, nunca cubrimos el caché del artista con lo que sacamos de las butacas. Pero si esto te gusta de verdad, el abono por los cuatro conciertos cuesta 50 euros, casi lo que te cuesta en Madrid un concierto solo. La entrada cuesta 18 euros, pero si eres jubilado o alumno de la escuela de música, te ahorras el 50 por ciento. El concierto de música en familia, que está fuera de abono, va a costar cuatro euros. El problema es que tampoco lo podemos rebajar más. Aparte, hay que darle un caché al artista y no se le puede poner un precio de entrada bajo. Tampoco hay que hacer distinciones, porque hay artistas o grupos que nos salen bastante más caros que otros, pero consideramos que debemos darle la misma importancia a todos los conciertos. Folkinvierno trae a los grandes, pero también trae a los poco conocidos y a los que están empezando, porque ése era uno de nuestros proyectos: ayudar a la gente que comienza, pero con el mismo valor que a los demás. Valoramos tanto al que está arriba del todo como al que está abajo, porque está empezando, y para eso también tiene que haber un precio común.
MS: Yo creo que los conciertos tienen un precio muy razonable y asequible en todo caso y hay mucha gente del municipio que se va a beneficiar de los descuentos.
P: ¿Podéis comentar la programación de este año y con qué criterios se ha seleccionado a los participantes?
MS: Folkinvierno se caracteriza precisamente por su apertura. Desde el principio no nos planteábamos seguir unos criterios dependiendo de la música, del entorno o de un tema, sino que queríamos una gran calidad, independientemente de que el artista empezara o llevara mucho tiempo trabajando. Por eso en todas las ediciones hay mucha variedad, un abanico muy amplio. Se puede decir que es un festival muy ecléctico y abierto a las múltiples variantes que aporta la música tradicional. Judith Mateo, que abre nuestro festival, no tiene nada que ver con Los Sabandeños; está más cerca del rock, pero en ella se dan esos caracteres de raíz que también la identifican con la tradición. También tenemos a Luar na Lubre, que son todo un espectáculo y que llevan ya muchos años y han recibido multitud de premios. El grupo Barabán va a acercar la música tradicional a la familia, van a hacer un concierto muy divertido para que guste también a los más pequeños. Esa es una iniciativa interesantísima de este séptimo Folkinvierno. El Pont d´Arcalís, que es quizás uno de los grupos menos conocidos aquí, pero de los más conocidos dentro del ámbito de las músicas tradicionales catalanas.
IG: Siempre traemos a gente de distintas comunidades porque pretendemos acercar toda la música de raíz que se hace en las diferentes zonas de España.
MS: Exactamente, queremos que el festival sea una cosa abierta y enriquecedora. Y cerramos con Los Sabandeños, que llevan 40 años haciendo música y son unos clásicos. Pero además el festival tiene un criterio formativo, como ha dicho Isabel: queremos que se acerque la música a la gente que la va a escuchar, al público, y para eso los músicos tienen que acercarse a la gente a través de los talleres. También tenemos danza, cómo no, de Extremadura y Galicia en esta ocasión. Además, en este séptimo festival también tenemos un poco de esgrima.
IG: Lo describió Alberto Bomprezzi perfectamente: la esgrima parte de la danza.
MS: Alberto Bomprezzi, maestro de esgrima, lleva años trabajando con la esgrima española, pero de una manera muy científica y filosófica, tratando de acercar a la gente el arte y la ciencia de la esgrima. La esgrima tiene mucho que ver con la danza; los maestros en los que se refleja la danza que hace Bomprezzi son maestros de danzar. Eran maestros de danza y maestros de esgrima y en el Siglo de Oro español, los mejores esgrimistas de Europa estaban en España. Tenemos que poner en valor las cosas que realmente son para nosotros tradiciones, que en otro país estarían puestas en un pedestal. Además, tenemos una exposición muy bonita que Eduardo Paniagua que nos va a ilustrar sobre la música de los bisabuelos. Tenemos un montón de instrumentos a los que Eduardo, como especialista en música antigua, va a dar una referencia de “máquina del tiempo” para ver cómo se tocaba en el pasado. Yo creo que Folkinvierno se supera en esta séptima edición, y que hay nuevas aportaciones, a pesar de la crisis.
IG: La verdad es que este año estoy muy contenta.
P: ¿Cuáles son los principales inconvenientes con los que se encuentra un programador?
MS: Creo que la primera dificultad es el presupuesto. Me encantaría traer a muchos más grupos, pero a veces no se puede, es una cuestión de presupuesto.
IG: Más de una vez nos ha pasado que para traer a un grupo teníamos que sacrificar el resto del festival y hemos decidido no traerlo. Además, contratar a alguien en gira sale mucho más económico, pero traerlo específicamente para una fecha, como es nuestro caso, dispara el presupuesto.
MS: Más que dificultades, yo diría que son oportunidades. No considero que haya dificultades para programar Folkinvierno, quizá porque me encontraba aquí desde su nacimiento, sino que pasa por una serie de oportunidades. Aquí han venido muchos grandes, casi todos, y yo estoy muy orgulloso.
IG: Hay que buscar un equilibrio, que el festival no esté centrado sólo en un grupo grande, que no se coma todo el protagonismo.
MS: Lo que ha dicho Isabel resume la filosofía del festival: puedes pagar lo mismo por ver a Carlos Núñez que por ver a Quart Creixent, un grupo de Palma de Mallorca que en su momento también abrió el festival. Me parece bien, porque creo que no solamente valora lo que es en sí el artista, sino que le da valor a esa gente que empieza.
“ Siempre traemos a gente de distintas comunidades porque pretendemos acercar toda la música de raíz que se hace en las diferentes zonas de España “
P: Echamos en falta en la programación algo más participativo, como alguna mesa redonda.
IG: Ya lo intentamos, estuvimos dos o tres años haciéndolo y estábamos nosotros solos con los especialistas. La idea era formar al público, pero el público con eso no se engancha. Se engancha a los talleres, a las conferencias, a los espectáculos, pero no a un debate abierto. Nos dimos cuenta de que con ese esfuerzo no estábamos aportando nada al ciudadano de a pie. Tampoco lo desechamos definitivamente.
MS: Parece ser que las mesas redondas de los temas tradicionales, sea danza o sea música, sí mueven a una serie de personas que están muy interesadas en el tema, expertos o gente que está metida en el medio, a los que les interesa y les preocupa, pero finalmente no tiene repercusión a nivel público. Pienso que Folkinvierno, con el tiempo, quizá sí sea capaz de crear una minoría suficiente como para que podamos llenar la sala polivalente y se haga un debate un poquito más abierto, para un público interesado en temas de este tipo. Eso sería buenísimo.
P: Y la escuela de música, ¿impartirá en algún momento alguna asignatura de música tradicional, algún instrumento tradicional?
MS: Pienso que el folk ya está en la escuela de Las Rozas. También hay una participación activa de la orquesta, que es una actividad más de Folkinvierno y vuelve a tomar un carácter formativo.
IG: De hecho, los alumnos de la escuela ya vienen a los talleres y a los cursos. De todas maneras, a mí sí me gustaría que la escuela tuviera una asignatura más pura de raíz. El problema es que tenemos dos mil alumnos en la escuela y una lista de espera que ni te cuento… Tenemos que intentar cubrir toda esa lista de espera que está demandando un instrumento, y más en este momento, que nos han dado la orden de no ampliar hasta que se supere la situación económica. Si tengo, por ejemplo, 200 alumnos en lista de espera para piano, tengo que ampliar la asignatura de piano antes de meterme con una nueva familia dentro de la música. Desde la danza sí lo hacemos más, con la colaboración de Ibérica de Danza. Este año, el concierto que vamos a hacer para toda la familia lo vamos a hacer también en campaña pedagógica con los centros educativos del municipio. Durante la semana se hará para los colegios y el viernes se hará en abierto para todo el que quiera acudir.
P: Durante varios años se han mostrado en Folkinvierno interesantísimas exposiciones del músico y coleccionista Ismael Peña. ¿Se ha llegado a pensar en Las Rozas como sede permanente de alguna de sus colecciones? De alguna forma sería una oportunidad para todos los madrileños, ya que no hay nada igual en toda la Comunidad.
IG: Se llegó a pensar. De hecho, se estuvo estudiando, porque además yo estaba encantada con el proyecto de poder traer no alguna, sino todas las colecciones de música que él tiene. Se llego hasta a anunciar. El problema es que yo quería haber sacado el proyecto ahora y por el tema económico, ahora mismo es imposible, porque no es sólo adquirir la colección, es preparar el edificio, es crear toda una serie de ámbitos. Ahora mismo las administraciones públicas estamos desviando más dinero a lo social, esto nos ha llegado en un momento en que debemos de preocuparnos de atenciones de tipo social y de mantener con calidad lo que hay en este municipio, antes de meternos en un nuevo proyecto. Yo no sé si con el tiempo, cuando todo se subsane, se podría retomar el tema.
P: ¿Pero no está desechado del todo?
IG: Nunca se desecha nada del todo, nunca se cierra la puerta.
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Carlos Monje y Ana Blázquez |
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